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Butoh. Dance of the dark soul.

BUTOH: “Mover diez centímetros el espíritu y siete el cuerpo”

“Mover diez centímetros el espíritu y siete el cuerpo” decía Zeami, el monje zen creador del teatro Noh.

Esa máxima también puede aplicarse al arte Butoh, una danza japonesa de gran expresividad que paradójicamente se nutre de la meditación y que intenta reflejar estados mentales. Eso se traduce en coreografías de movimientos lentos y a veces imperceptibles, ya que la verdadera actividad se realiza en la mente. Otras veces sorprende por lo grotesco de sus imágenes, consecuencia de una ansiada libertad espiritual y corporal que huye de la belleza en pos de una estética feísta que refleje los estados internos.
El Butoh exige de sus bailarines un intenso entrenamiento en meditación y artes marciales así como otras danzas tradicionales. La ausencia de una técnica psíquica concreta y la búsqueda de expresión del individuo -condicionada por el entorno cultural de cada bailarín- la convierten en una danza difícil de enseñar académicamente y con tantos estilos como intérpretes que la ejecuten.

La influencia del surrealismo, el expresionismo alemán -concretamente de la danza “Ausdrucktanz” creada por Mary Wigman- y la improvisación convierten al Ankoku Butoh -traducido como “danza de la oscuridad”- en un concepto ambiguo que muchos sitúan más cerca del teatro físico que del baile.

(…) Sin embargo, estas características no son indispensables para
realizar danza Butoh, ya que el único requisito obligatorio para que ésta se produzca es expresar la mente y el cuerpo del danzante.

Sin coreografías
A ello contribuye que en el Ankoku Butoh no hay coreografías fijas, generalmente, aunque la importancia que a éstas se le dé depende de la filosofía de cada formación. La integración de elementos dicotómicos es otra constante en los trabajos de Butoh, donde se busca la comunión entre opuestos como lo “elevado” y lo “bajo”, que topográficamente representan el cielo y la tierra y que físicamente se localizan en la cabeza y los órganos genitales.

Fuente: http://www.elcultural.es/revista/teatro/Butoh-La-danza-de-la-oscuridad/9488