Archivos por Etiqueta: bailes etnograficos

Trance industrial

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Trances de los Gnawa

Gnawa o Gnaoua es el nombre que reciben en Marruecos y otros lugares del Magreb (países musulmanes del norte de África), los miembros de una serie de cofradías místicas musulmanas caracterizadas por su origen y por el uso de cantos, danzas y rituales sincréticos como medios para llegar al trance.
(…)Los Gnawa practican el trance hipnótico por medio de su música y unos bailes que evocan a los santos protectores, a los que se les atribuye poder para expulsar a los demonios y curar determinadas enfermedades.
(…)Los bailes son también muy rítmicos. Los participantes suelen mover la cabeza describiendo círculos, movimiento que se contagia al resto del cuerpo, dando entonces vueltas sobre sí mismos al tiempo que se ponen en cuclillas y siguen girando. De éste modo consiguen entrar en trance.

Fuente: http://demasiadasnoches.wordpress.com/page/26/

Bailar (…) como forma de sociabilidad al mismo tiempo íntima y pública.

(…)¿A qué va la gente a esos espacios nómadas que estamos trabajando, en concreto al que convierte en escenario de su modelo etnográfico? Pues está claro: va a bailar. Eso supone que se encuentra usted en un espacio destinado a un cierto tipo de sociabilidad, que podríamos llamar sociabilidad de baile, que tiene su propio marco teórico y que cuenta además con algún que otro trabajo empírico con el que hacer dialogar su propia etnografía.

(…)Retenga entonces eso. Los espacios de salsa, como cualesquiera otros en que la gente vaya a engancharse a otro u otra tienen como función, insisto, desplegar un tipo de relación social mediatizada por una comunicación en que las palabras valen más bien poco. Son, dígamoslo claro, la apoteosis de la comunicación no verbal. No olvide que el baile es la gran metáfora de la vida social, es decir de la vida a secas, que no deja de ser eso: un juego de emparejamientos y desemparejamientos continuos. Al baile se va a seducir y a ser seducido, en un juego cuyas derivaciones sociales pueden efímeras e intrascendentes, pero que pueden alcanzar dimensión estratégica en orden a la configuración de parejas estables, todo ello en un contexto que es al mismo tiempo de intimidad y de publicidad, como si el símil de encuentro amoroso tuviera que ser siempre de algún modo un espectáculo al que la comunidad asiste.

Manuel Delgado.
Fuente: http://manueldelgadoruiz.blogspot.com.es/2012/08/el-bailar-agarrado-como-forma-de.html

Bases teórico-metodológicas para el estudio semiológico y contextual de la danza folclórica

(…)La base de todo estudio semiológico sobre la danza folclórica, es decir, que pretenda ver en ella una forma de lenguaje, de decir algo de algo, es preciso que se sostenga en la realización de una densa etnografía (Geertz 1987 [1973]). La etnografía constituye el ineludible sustento para obtener resultados satisfactorios en la búsqueda de sentidos, siendo la “reflexividad” uno de sus rasgos principales, por el permanente esfuerzo intelectual que se requiere para comprender los procesos sociales y los comportamientos individuales y colectivos a partir de los elementos dancísticos, con toda su envoltura.

(…)Por otro lado, es recomendable en una investigación semiológica, donde se trata de analizar la danza folclórica como plataforma simbólica de la cultura, hacer uso de conceptos y marcos interpretativos propios de distintas corrientes teórico-metodológicas, entre las que destacamos principalmente el estructuralismo, la ecología cultural, el relacionismo simbólico o la etnociencia, sin que haya que cerrarse necesariamente a una sola de ellas. Sin ajustarnos a un exclusivo lineamiento teórico, por regla general conviene utilizar la teoría más adecuada en función de la capacidad que tenga para hacer comprensibles los datos.
Entre los “conceptos teóricos y metodológicos” que de un modo más concreto pueden ser utilizados en la investigación dancística, cabe mencionar los siguientes: La etnomotricidad o etnología de la motricidad, en donde se inscribe la danza, sería el primero de ellos. Como ya expresara Mauss (1971 [1929]), la motricidad posee un carácter social, en la medida que cada pueblo posee modos tradicionales de servirse del cuerpo, lo cual hace posible la creación de señas de identidad en torno a él.

(…)Por la experiencia acumulada en la investigación de danzas folclóricas, en su diversidad, podemos afirmar que éstas se desarrollan de una manera general de acuerdo a dos grandes orientaciones, o se orientan hacia dos tipos de destinatarios: divinos y humanos. Por un lado, la danza folclórica ha estado muy unida al mundo de lo sagrado, de los hechos trascendentales para la vida de las personas y de los grupos. Orientada hacia entidades divinas, los movimientos rítmicos realizados individual o colectivamente, se han ejecutado en muchas ocasiones con la intención de ofrecer gratitud por los bienes o favores recibidos, en un acto de reciprocidad, sin el cual quedaría en suspenso la prosperidad para el futuro. La danza se convierte así en un gesto simbólico, en una acción ritual destinada a no perder la atención recibida por las entidades sobrehumanas que gobiernan los acontecimientos. Del mismo modo se han utilizado para pedir prosperidad o bienestar en algún sentido (agrícola, fertilidad, laboral, etc.)

(…)En otras ocasiones, en línea con la orientación numinosa o sobrehumana, se han realizado conjuros contra el mal, cuando las circunstancias han sido desfavorables, pensándose que los símbolos expresados en la cadena rítmico-cinética obrarían eficazmente a favor de uno, anulando el poder del agente maléfico. También la danza ha servido para lo contrario, para atraer el poder de dichos agentes y operar maleficios contra determinadas personas o colectivos. De cualquier modo, ya sea ante las divinidades o ante los demonios, la danza, como lenguaje no verbal, ha obrado en el imaginario humano, con semejante eficacia simbólica que lo ha hecho la oración, la plegaria, o el conjuro en el lenguaje oral.

Fuente: http://www.gazeta-antropologia.es/?p=1418

Santería en Cuba

(…)Las ceremonias de mayor participación que se efectúan en los ilé-ocha de santería son los llamados «toque de santos». En ellas puede haber distintas funciones -de iniciación, de presentación al tambor, de cumpleaños, de funeral o del día del santo católico-.Las más sacralizadas son las que se realizan con el tambor batá, que tiene Añá, deidad que vive dentro del mayor de los tres tambores, el iyá. Hay otras fiestas para«divertirse»con los santos que son los toques de güiro (abwe chekeré).

(…)La comunicación con las deidades se producirá por la fuerza emotiva de los santos y toques y provocará el éxtasis hipnótico al que le dicen «bajar el santo»en alguno de los participantes. Este hecho estimula a los cantantes y tocadores a enfatizar con entusiasmo los toques y rezos, y mueve a padrinos y santeros mayores a «ayudar» la posesión con una serie de procedimientos propiciatorios, como quitarle el calzado, los ganchos y peinetas del cabello, ponerle trajes y atributos y darle el tratamiento de la deidad que se supone en posesión. El poseso bailará entonces como si fuera el orishamismo.

fuente: http://www.gazeta-antropologia.es/?p=3644